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La Coctelera

ARTICULO PUBLICADO EN LA REVISTA CONSUMER EL 9 DE FEBRERO DE 2006 SOBRE EL LENGUAJE DE SIGNOS

Lengua de signos

Las palabras en las manos y el rostro

La lengua de signos, compartida por casi un millón de personas en nuestro país, se encuentra en trámites de recibir el rango de oficial, al igual que sucede en otros Estados europeos. Esta medida reconoce el derecho a la reciprocidad en la comunicación de las personas que signan, esto es, que se comunican por medio de la lengua de signos, al tiempo que destaca el valor lingüístico y cultural del idioma de las manos y el rostro.
Hablamos de lengua de signos, no de lenguaje. Esta puntualización, que puede parecer antojo de puristas, es necesaria porque la expresión que nos ocupa no utiliza el sonido, pero sí se considera un sistema lingüístico.

Hablamos de lengua de signos, no de lenguaje

De hecho, no es una capacidad sino una estructura surgida y desarrollada de forma espontánea por distintas comunidades de personas sordas, igual que sucede con las otras lenguas. Sin embargo, así como las orales utilizan el sonido y el oído para crear la transmisión, la lengua de signos se produce mediante los gestos y se percibe mediante la vista, lo que se conoce como signar.

No hay un idioma único

La creencia generalizada es que hay una lengua de signos para todo el mundo. Sin embargo, la realidad es muy diferente. La última edición del Ethnologue, una sociedad privada que registra los idiomas que se utilizan en el mundo, recoge un total de 103 lenguas de signos regladas, con mayor o menor número de hablantes, pero con cualidades para ser una lengua. Igual que sucede con el lenguaje oral, no tiene por qué haber una lengua para cada país. Incluso tres lenguas orales pueden compartir una lengua de signos. Así sucede en Canadá, Estados Unidos y México, donde sólo hay una Lengua de Signos Americana. Además, como en el habla oral, también se pueden distinguir dialectos y jergas que caracterizan y aúnan grupos.

Son lenguas vivas en continua renovación, que incorporan neologismos a medida que se necesitan. Disponen de una gramática propia que ordena una conversación. De hecho, su lengua puede ser vehículo para discursos intelectuales, retórica y poesía.

No es mimo

Las lenguas de signos tienen su propio modo de producción y de percepción. No se trata sólo de gestos de mimo con los que representan ideas o conceptos. Si así fuera, una persona perspicaz sería capaz de entender una conversación sin conocer la lengua. Sin embargo, al igual que sucede con la lengua hablada, es necesario un proceso de aprendizaje para su comprensión.

El espacio de signación de las manos está delimitado hacia la mitad del busto, pero también se utilizan elementos no manuales como los movimientos de los labios, músculos faciales, acciones de la lengua, de los hombros y la cabeza. Éstos juegan un papel fundamental y tan importante como la acción que realizan las manos. En ellos radica la diferencia entre, por ejemplo, una pregunta, una negación o una afirmación.

Las lenguas de signos, al igual que las orales, se organizan por unidades elementales sin significado autónomo que, enlazadas, sirven para discutir cualquier tema, desde lo más sencillo y concreto hasta lo abstracto y denso. Cada signo expresa un elemento o pensamiento porque así se ha acordado. Si no se puede utilizar la expresión gestual, como en la transmisión de datos personales (por ejemplo, el nombre), o cuando se necesita conocer la escritura correcta de alguna palabra, se echa mano del diccionario dactilológico, es decir, la representación manual del abecedario. El abecedario es el de la lengua de la comunidad, pues las lenguas de signos no se escriben, entre otras razones, porque la mayoría de las personas sordas leen y escriben en la lengua oral de su país. Se han propuesto varios sistemas para transcribir la lengua de signos, provenientes sobre todo del mundo académico, pero se han descartado porque contienen deficiencias en el momento de captar las características físicas que utilizan las lenguas de signos (en especial los elementos no-manuales y posicionales).

Su aprendizaje

Fue en los años 60 cuando se puso de manifiesto el gran valor lingüístico y las múltiples posibilidades que ofrecía la signación de acuerdo a unas normas regladas. Esto le confirió estatus de lengua, lo que supuso un cambio profundo en la educación de las personas sordas. A partir de ahí se admitió y promovió la adquisición temprana de la lengua de signos por parte del niño con deficiencias auditivas. El objetivo era que este instrumento de comunicación sirviera como pieza clave para su desarrollo cognitivo y lingüístico. Se había hecho evidente que el método oral puro no proporcionaba a los alumnos con deficiencias auditivas un nivel suficiente de lenguaje, ni les permitía comunicarse con los oyentes, mientras que la posibilidad de transmitir su parecer a través de su propia lengua, al menos, les confería la posibilidad de no sumar una deficiencia a la incapacidad de la sordera.

El aprendizaje infantil implica un esfuerzo mayor que enseñar a un niño a hablar, pero si se realiza de forma ordenada y se le ofrece al menor la posibilidad de moverse en un ambiente de iguales, a los 6 años será perfectamente capaz de introducir su personalidad en la signación.

Lo que sucede de manera habitual es que los familiares también deben aprender a signar. Por eso se ofrecen cursos desde asociaciones y fundaciones que garantizan su aprendizaje. Éste cuenta con tres niveles. El de iniciación precisa más o menos 30 horas, y permite conocer las habilidades especificas de la atención, discriminación visual y la agilidad manual. El nivel medio, que requiere en torno a 300 horas, aporta la alfabetización y gestación de signos. El superior convierte a las personas en bilingües

REQUISITOS PARA ACCEDER A LAS OPOSICIONES DE AUDICIÓN Y LENGUAJE

Audición y Lenguaje

Requisitos:

•Ser español, nacional de un país miembro de la Unión Europea o nacional de la República de Islandia o nacional del Reino de Noruega.
•Tener cumplidos los 18 años y no exceder la edad establecida para la jubilación.
•Poseer la capacidad funcional para el desempeño de las tareas habituales para el cuerpo que se opta.
•No haber sido separado, mediante expediente disciplinario, del servicio de cualquiera de las Administraciones Públicas.
•No estar incurso en causa legal de incapacidad o incompatibilidad según la norma vigente, dejando a salvo el derecho de opción que ésta le otorgue.
•No ser funcionario de carrera o en prácticas del mismo Cuerpo al que se pretende ingresar.
Ser Diplomado en Magisterio.

Temario:

El temario A o específico son 25 temas.
Se ajustará a lo publicado en el Boletín Oficial del Estado.

Material:

Guía didáctica.
Carpeta de control. y pruebas de Nivel.
Temario de la parte A de la oposición.
Cuestionario de autoevaluación del temario A.
Libro de Casos prácticos.
Libro de legislación.
Diccionario de Términos Educativos.
Blisters para realizar las pruebas orales: cintas de vídeo, cintas de cassette y CD multimedia con curso de Internet.
Hoja de solicitud de legislación autonómica.
Protocolo de casos prácticos.
Protocolo de unidades didácticas.
Protocolo de programaciones didácticas.
Contraseña personal para acceder a la página web específica de su oposición.

POSIBLES SALIDAS AL TERMINAR SATISFACTORIAMENTE LA DIPLOMATURA DE AUDICIÓN Y LENGUAJE

CONTINUACIÓN A OTROS ESTUDIOS

Los alumnos que estén en posesión del titulo de Maestro. Especialidad Audición y Lenguaje pueden acceder al 2º ciclo de las siguientes carreras:

DIRECTAMENTE:

Licenciado en Antropología Social y Cultural
CON COMPLEMENTOS DE FORMACIÓN:

Licenciado en Comunicación Audiovisual
Licenciado en Documentación
Licenciado en Estudios de Asia Oriental
Licenciado en Historia y Ciencias de la Música
Licenciado en Humanidades
Licenciado en Lingüística
Licenciado en Pedagogía
Licenciado en Periodismo
Licenciado en Psicopedagogía
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas
Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada
Licenciado en Traducción e Interpretación

DESCRIPCIÓN DE LOS ESTUDIOS

Titulación de primer ciclo, perteneciente al área de Ciencias Sociales y Jurídicas. Las enseñanzas conducentes a la obtención del título oficial de Maestro. Especialidad de Audición y Lenguaje proporcionan una formación orientada al desarrollo de la actividad docente en los correspondientes niveles del sistema educativo, integrando los aspectos básicos con la preparación específica en esta especialidad. Esta carrera prepara los futuros titulados para tratar y recuperar los trastornos de comunicación oral y escrita dentro del ámbito escolar.

Duración de los estudios: 3 cursos. Número de créditos para obtener el título: 207.

FORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Estudios complementarios relacionados con la logopedia, el lenguaje de signos, comunicación no verbal, psicología conductual, orientación psicológica, psicoanálisis y psicomotricidad.

SALIDAS PROFESIONALES

Las más habituales son el trabajo en centros públicos, mediante acceso por oposición, o en centros privados, concertados o no concertados, mediante la correspondiente contratación. A estas salidas profesionales, las posibilidades de trabajo en centros específicos de sordos y en gabinetes privados de diagnóstico y tratamiento de dificultades de lenguaje o audición.

Dadas las necesidades actuales en centros escolares públicos y privados para atender las dificultades del aprendizaje lingüístico de sus alumnos, y teniendo en cuenta la necesidad de especialistas de esta titulación para atender a los niños y niñas de integración, se prevén buenas expectativas de trabajo para estos titulados.